¿Tienes un restaurante y quieres elaborar una carta de primera? Por supuesto, no hay mejor fórmula que elaborarlo con cariño y buenas materias primas. En eso no hay discusión posible. Pero si nos lo permitís, desde el mundo gráfico añadiremos una pequeña aportación. Hoy hablaremos de los principios de omnes.

Se trata de unos principios que sirven como base para la construcción correcta de la oferta gastronómica en un bar o restaurante y establecen los precios relacionando cuatro principios básicos: la amplitud de gama, la amplitud de precios, la relación demanda-precio y las sugerencias/recomendaciones. En este enlace encontraréis más detalles al respecto.

Una vez establecidos los precios, llega el momento de reflejarlos sobre el menú impreso. ¿Cómo hacerlo? Siguiendo las leyes de la percepción y también recurriendo a la lógica, con el fin de situar aquello que nos interese destacar en los puntos de interés de la carta.

Cartas generales,  de postres, de vinos… o incluso de aguas. La próxima vez que consultéis una fijaos en la distribución de los productos y tened en cuenta que normalmente no es aleatoria.

Tener en cuenta estos parámetros ayudará a despertar el interés hacia los productos deseados. El resto lo harán un buen diseño y una impresión de calidad.

¡Mucha suerte!